5 Marzo 2007
Estuve viendo el musical de Los Productores el domingo 4 de marzo. ¡Un buen regalito de cumpleaños!. El argumento es muy sencillo, sin ninguna complicación ni sorpresa o giro inesperado.

Como toda gran producción "franquicia" de su hermano mayor en Broadway, todos los decorados, puesta en escena, etc. están muy, muy cuidados y ello también contribuye a una grata percepción de los espectadores.
La partitura es buena y está excelentemente bien orquestada, en un estilo de un Broadway más clásico. Música de salón para una comedia blanca y en clave de humor. Números de baile, claqué, etc.
Cabe destacar especialmente a todo el reparto... sobretodo los secundarios.
Sin embargo, no salí con la sensación de haber visto el mejor musical, ni con un aire de euforia. Y es que, como en casi todos espectáculos concebidos en la Gran Vía, nos encontramos con dos problemas fundamentales:
- el reclamo de utilizar un cartel de renombre para atraer público (Santiago Segura -"torrente"- y José Mota -cruz y raya-).
- el enfoque en clave de humor a base de buscar los clichés, personajes caricaturas y "gags" facilones.
Sobre lo primero, hay que decir que dentro de lo malo, me esperaba peor a los protagonistas... pero, lo decepcionante, es que creo que ellos tienen asumido que su rol en el reparto es convertirse en "cómicos", buscando a veces la "payasada" en lugar de luchar por la CREDIBILIDAD de sus personajes. Y es que, en los momentos en los que se lo proponen, están muy bien. Pero cuando les ves haciendo el tonto, como si estuvieras en mitad de un sketch en lugar de en una obra de teatro, te sientes un poco desconcertado: te sacan (de repente parece que estás viendo un sketch de Cruz y Raya). Pero, ¿qué personaje se comportaría así? ...de pronto dejas de ver al personaje para ver sólo al cómico intentado FORZAR LA RISA... es como si tuvieran la obligación de ofrecer al público los mismos giros que estamos acostumbrados a verles en otros trabajos,y no de hacer de sus personajes unas personas "normales" en vez de "caricaturas" (como un "Jerry Lewis" o un "Jim Carrey", por ejemplo). Y el problema es que no siempre son caricaturas. Por eso te da rabia, porque piensas que sí que podrían haberte ofrecido otra actuación y que el fallo es el planteamiento y no la capacidad actoral.
Sobre el enfoque, en parte tiene la culpa el argumento de la obra. Sin querer ser pretencioso, resulta que no hay ninguna TENSION ARGUMENTAL. Y eso es algo que uno se podría plantear en otros montajes, pero al menos, en Mamma Mía u Hoy No Me Puedo Levantar (por poner algunos ejemplos), la ENERGIA que te transmiten al menos es capaz de emocionarte y eso puede compensar cualquier otra posible carencia. En Los Productores, esto no es así... no llegas a emocionarte, puesto que no hay tensión. No hay dramatismo posible... no te puedes identificar con ningún personaje. Entonces, así, no puedes engancharte a la historia. La DISTANCIA entre el espectador y el espectáculo es mayor... las emociones no fluyen. Me pasó algo parecido cuando fui a ver My Fair Lady (muy correcta, entretenida... pero un tanto insulsa). Este es el gran pero de esta obra.
Por cierto, hablando del argumento, en todo el desenlace: cárcel, juicio, show business... mucho paralelismo con CHICAGO, ¿no?
En fin.
No se puede decir que no recomiende esta obra. Creo que está bien. Entretiene y es correcta. Puedes deleitarte con las voces, la música, las coreografías, los estupendos decorados, iluminación y la escenografía... y quedarte en eso (y la obra habrá cumplido tus expectativas)
Ahora bien, demasiada forma y poco contenido, en cualquier caso, hace que si buscas algo más, te pueda dejar un poquito frío y pensarás que, tampoco te lamentarías si te la hubieras perdido.
servido por Emilio J.
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28 Febrero 2007
Acaba de salir al público la web 11870.com. Muy esperada por muchos y que constituye una auténtica bocanada de aire fresco en la web.

Todos estamos acostumbrados a distintas fuentes de información (páginas amarillas, qdq, etc.) que constituyen directorios de empresas donde podemos encontrarnos con la dirección y teléfono de un negocio en el que estemos interesados.
Por otro lado, todos conocemos otro tipo de fuentes de información que gestionan el conocimiento y experiencia de los usuarios (Atrapalo, ciao, softonic, download.com, kelkoo, etc.) acerca de determinados productos, en los que muchos denominan "COMUNIDADES". Los usuarios introducen comentarios u opiniones sobre los productos y otros usuarios pueden leer dichas opiniones haciéndose una composición de lugar de las bondades o carencias de dichos productos.
Pues bien, en esencia, 11870 combina ambas filosofías: disponer de un auténtico DIRECTORIO DE EMPRESAS o NEGOCIOS combinado con la gestión de COMUNIDADES DE USUARIOS y OPINIONES. La idea, en sí misma, es estupenda, porque muchas veces el boca a boca es fundamental a la hora de contratar algún servicio (por ejemplo, todos recurrimos a conocidos para que nos recomienden un buen pintor o fontanero o albañiles para la obra que queremos hacer en casa). En definitiva, el usuario busca la experiencia de otros usuarios como garantía de la contratación de un determinado servicio y eso es algo de lo que carecían otro tipo de webs de información y que 11870 permite.
Por si fuera poco, hay muchos otros conceptos alrededor de esta idea. Veamos:
- Puedo guardar a otros usuarios como MIS CONTACTOS, en donde puedo incluir contactos de confianza (amigos y familiares) o simplemente, contactos. Así, puedo tener sus opiniones sobre distintas empresas más a mano.
- También existe la posibilidad de GUARDAR MI PROPIA LISTA de empresas o negocios, con gestión de PRIVACIDAD. Es decir, puedo guardar un negocio y decidir si el resto de usuarios pueden conocer que ese sitio forma parte de mi colección o no (preservando mi privacidad, por ejemplo, en caso de que me interesara guardar un sex-shop, o algo que por lo que sea considero información privada y personal). Ellos lo denominan como tu propio TARJETERO.
- ¿Qué tal ahora si os digo que se pueden subir fotos y videos relacionados con los sitios? por ejemplo, puedo ver cómo son las habitaciones de un hotel, o qué pinta tiene un restaurante... una foto de la carta o menú del día... un vídeo de un local o cómo terminaron la obra los arquitectos que contraté. Información más que útil para compartir entre usuarios.
- ¿cómo se llega al restaurant que me ha interesado?... ¡No hay problema!. Asociado a cada sitio, encontrarás un buen MAPA con la ubicación.
- Además, tengo la posibilidad de utilizar ETIQUETAS (tags) para clasificar mis sitios. Por ejemplo, puedo etiquetar un restaurant como "italiano", "romántico", "barato", "céntrico", "pasta"... la búsqueda de los usuarios se puede basar en etiquetas, de forma que la información se encuentra mejor clasificada.
- Otra ventaja es la posibilidad de gestionar mi tarjetero de empresas o servicios, creando mis propias LISTAS. Así tengo todo perfectamente organizadito.
- Hay un aspecto mucho más que interesante que me gustaría destacar de esta WEBes su gran SENCILLEZ. Es el caballo de batalla de muchos sitios.Sibien aún caben muchas mejoras que, espero, prontoaparezcan referentes a la usabilidad, en general se puede decir que todas las operaciones a realizar sean muy sencillas. Se convierte, así, 11870 en un servicio sencillo y útil.
Lo mejor de todo es que esto acaba de empezar. Habrá que estar muy atentos a las próximas funcionalidades que se vayan incorporando.
¿Qué más se puede pedir?
Ahora sólo me queda recomendároslo... no os vais a arrepentir, pero ¡cuidado!... se puede convertir en adictivo. Ya me contareis.
http://www.11870.com
servido por Emilio J.
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14 Febrero 2007

Hoy he dedicado algo de tiempo para crear una felicitación personal a mi marido. También he recibido una tarjeta electrónica en mi e-mail. Es bonito dar y recibir cariño y amor, ¡cómo no!.
No obstante, esta sensación de estar invadidos por doquier (prensa, tv, radio, vallas publicitarias) por el mensaje: HOY TIENES QUE HACER ALGO ESPECIAL CON TU PAREJA me recuerda mucho a aquellos mensajes en cadena con los que si no lo enviabas a otras diez personas una gran desgracia te podría ocurrir en los próximos días. Creo que no estamos muy lejos de convertir San Valentín en algo así.
Parece que celebrar San Valentín fuera una OBLIGACION.... en caso contrario, significará que no quieres a tu pareja.... ummmm... veamos, ¿no debería ser uno mismo quien decidiera cómo y cuándo demostrar el cariño y el amor hacia un ser querido? Precisamente, lo bonito del tema sería la espontaneidad del asunto, la forma de hacer un regalo sin más, porque sí, con ningún otro pretexto que "porque te quiero". Ahora bien, esto se está convirtiendo en una especie de imposición (maldita globalización) en el que poco hay de espontáneo.
Más de uno habrá tenido que vérselas hoy con tener que ir a comprar flores, bombones o cualquier otra cosa... porque si no, fallaría en su "obligación" de San Valentín. Pero, ¿qué valor habrá en ese regalo forzado (por compromiso)?.
En nuestra mente siempre planea la idea de que este día es un simple INVENTO COMERCIAL. Los comercios (sobretodo grandes almacenes) encuentran una buena oportunidad de COMERCIALIZAR UN SENTIMIENTO UNIVERSAL como el amor para sacar beneficio económico de ello. Pero los sentimientos no son propiedad del capitalismo... (eso es jugar sucio).
Así que es normal que haya millones de personas que, por un lado, adoren San Valentín (al menos gracias a eso recibirán una muestra de cariño, que no suelen recibir a menudo), de la misma manera que habrá millones de personas que odien profundamente San Valentín, por las razones antes comentadas.
Quizás todos tengan un poco de razón. Para convivir con ambos sentimientos enfrentados, tal vez la buena idea es que quien quiera celebrar San Valentín, tal vez debería hoy apagar la tele, para charlar con su pareja como hacía tiempo no lo hacían... o, tal vez, aprovechen la ocasión por tener un gesto romántico, un paseo, unas caricias olvidadas.... o, tal vez, sería buena idea hacer un dibujo, una canción, un poema, o unas manualidades (como cuando éramos críos) donde el valor del regalo era la realización de un acto de creatividad impulsado por un sentimiento, en lugar de un acto reflejo y por compromiso impulsado por un escaparate comercial y una tarjeta de crédito.
En cualquier caso, y para todos: ¡feliz San Valentín!...
servido por Emilio J.
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1 Febrero 2007
Hoy es 1 feb. 2007 y hay convocado un apagón entre las ocho menos cinco y las ocho de esta noche. Son sólo cinco minutos en los que hay que desconectar los aparatos eléctricos y las luces. ¿Por qué? Para luchar contra el cambio climático y como forma de PROTESTA Y CONCIENCIACION, para que los dirigentes tomen medidas de una vez antes de que sea demasiado tarde.
En algunas ciudades incluso monumentos y edificios emblemáticos también seguirán el apagón. Seguirlo en casa es muy fácil, basta con bajar la palanca del diferencial (como cuando se van los plomos) de la luz en casa. Así de simple.
Como sabreis los desastrosos efectos ya causados sobre el planeta son irreversibles, pero en nuestras manos está el parar la cosa aquí y no seguir en aumento.
De lo contrario, en el futuro serán cada vez más frecuentes los cambios bruscos de temperatura, las olas de frío intenso y el calor cada vez más insoportable en verano (sumale hasta 6 grados más a los topes de temperatura que ya tenemos). Dentro de poco los huracanes, tifones y tsunamis serán cada vez más frecuentes y violentos. Miles de muertes. Daños y destrozos. Enfermedades...
No se trata de darle un aire "catastrofista" al asunto ni de meter miedo... se trata de concienciar de que el efecto es más grave de lo que la gente piensa. Por desgracia, muchos seguirán pensando "bueno... yo no estaré aquí para verlo" o "la cosa no va conmigo" o "no va a servir de nada". En fin. Contra todo eso está el aportar un pequeño granito de arena. Como bien dice el slogan de la Comunidad de Madrid: "la suma de todos" es lo que cuenta. Así que esta noche a las 8 menos cinco, yo pondré mi granito de arena....
¿pondrás tú el tuyo? ¡Gracias!
servido por Emilio J.
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17 Enero 2007
Fue este slogan tan conocido ya por todos como MediaMarkt dió un salto cualitativo en cuanto a imagen de marca. Gran trabajo por parte de la agencia. Empezó un poco siendo casi un juego. La idea estaba muy bien encaminada. Se trataba de hacer pasar al cliente por un cliente inteligente (según el antónimo de tonto).
En definitiva, el resultado final de dicho slogan es: los clientes inteligentes, los que saben comprar, los que no se dejan engañar... ellos compran en MediaMarkt.
Hasta aquí se puede considerar una excelente campaña publicitaria.
Desde hace un tiempo, sin embargo, cada vez que veo en la tele un anuncio de MediaMarkt se me quitan las ganas de acudir ahí. Y es que de repente, lo que veo es unos empleados (asumo que son los de MediaMarkt, con el "uniforme" rojo de sus colores corporativos) los que TOMAN EL PELO (literalmente) a sus clientes. Es decir, de repente, el mensaje: "yo no soy tonto" se ha convertido en "ven a MediaMarkt, que nos vamos a reir de tí" (supongo que por "tonto").
Tal vez es que yo no entiendo el anuncio... pero ¿dónde está la gracia? ¿por qué aparecen unos dependientes mofándose de los clientes? ¿es acaso eso lo que me espera si voy a comprar a MediaMarkt? ¿qué ha quedado del espíritu original de aquel mensaje?... ¿se quieren reir de nosotros?
servido por Emilio J.
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9 Enero 2007
¿POR QUE UTILIZAR ESTE FORMATO DE CURRICULUM?
Porque es una forma diferente. Más amena. Se trata de exponer la información de otra manera en la que además de aportar algunos datos se reflejan un poco mejor mi manera de ser, mis intereses, inquietudes, motivaciones... en fin, que espero resulte más agradable.
MIS ESTUDIOS
Acabé la carrera por el año 98 en Madrid. Hice "teleco" (Ingeniero Superior de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica en Madrid) en el momento del "boom" de las empresas por internet y las operadoras móviles, cuando el mercado laboral estaba en su mejor momento. Por tomar una opción, me decidí por la especialidad en telemática, que era más cercana al mundo de la informática y la programación, cosa que me llamaba más la atención que otras especialidades más cercanas a los campos, antenas, etc.
EXPERIENCIA
He pasado ya por algunas empresas. De todo tipo. Algunas grandes y otras pequeñas. Mi primera experiencia laboral se forjó en la propia universidad, por entonces como becario de la Politécnica y participando en un proyecto europeo de Telemedicina (diagnóstico cooperativo sobre imágenes médicas). ¡Superinteresante!. Todo resultaría perfecto si no fuera porque eres becario, no hay plazas en la universidad, en fin... que uno a cierta edad decide dar el salto al "mercado laboral". Empecé en una empresa llamada Telenium durante un año y pico, donde pasé buenos momentos (participando en una aplicación de Facturación que elaboramos desde cero para un proveedor de internet) y donde pasé otros no tan buenos (estando como subcontratado para Telefónica I+D en los laboratorios de ese edificio "bunker" tan inhóspito). Así que como el futuro pasaba por ir de subcontratado de un lado para otro ("venta de carne" como le llamábamos por entonces), decidí cambiar nuevamente de aires.
Por contacto con amigos, acabé después de un tiempo en manos de Telefónica Móviles, ya como personal propio... y ¡hasta hoy! (desde el 2000)
A QUÉ ME DEDICO
En nuestro equipo nos dedicamos a dar soluciones horizontales y ofrecer funcionalidades básicas (relacionadas con temas de cobro, en mi caso) para que los diseñadores desarrollen distintos servicios utilizando esa infraestructura.
Es un poco un rol de arquitectura de servicios. En el día a día... una buena dosis de correos, especificaciones, algunas pruebas y muchas reuniones con nuestros clientes internos y con nuestros proveedores de soluciones.
De programación ya no hago casi nada (salvo alguna pequeña excepción) así que con el tiempo uno tiene la sensación de estar olvidando casi todo lo que sabía porque lo que más haces al día es estar con correos y reuniones, que en realidad es una pseudo gestión de proyectos.
QUÉ HERRAMIENTAS Y LENGUAJES HE UTILIZADO
A nivel de programación, la mayor parte del tiempo he trabajado en C++. El Java lo he llegado a tocar... algún cursillo básico, algún contacto... lo suficiente como para conocer un poquito la tecnología, pero no dominarla (eso sólo se consigue tras muchas "peleas" con los programas).
De ofimática, manejo con soltura las aplicaciones de office (menos el Access que apenas lo he tocado), sacándole partido al Powerpoint, Word, Excel y Visio.
De sistemas operativos, me ha tocado trabajar con Windows y con Unix. Del Unix lo justito para poder navegar, manejarte con los ficheros, hacer algunos FTPs, cambiar permisos y poquitas cosas más.
De Bases de Datos, conozco más o menos SQL, aunque hay que darle ya un buen repaso.
Como entretenimiento personal, a veces me he pegado un poquito con el HTML, el Javascript... incluso hace mucho tiempo con lenguajes de autor como el Lingo (para el programa Director de Macromedia).
En definitiva... llega un momento en el que lo importante no es realmente lo que sabes, pues las tecnologías y lenguajes son sustituidos con el tiempo unos por otros. Lo importante, llegados a este punto, es la capacidad que uno adquiere para sin llegar a ser un especialista de un tema, ponerse a investigar para aprender la sintaxis y las reglas básicas de cada lenguaje, puesto que los conceptos no son tan diferentes.
El tipo de actividades por las que he ido participando en mi vida laboral han sido: elaboración de pruebas, diseño de modelos relacionales para bases de datos, programación de aplicaciones (tanto clientes como servidores), especificación de requisitos para desarrollo y gestión y control de recursos externos dedicados a los proyectos en los que participo.
Muchas de las aplicaciones no han sido de uso general, por eso no son mostrables. Sin embargo, un servicio orientado a gran público en el que he participado es en la infraestructura que hace posible los servicios PREMIUM de descarga y acceso a contenidos de pago del menú "emoción" para los clientes de Movistar.
MI PERSONALIDAD COMO TRABAJADOR
Mi compromiso es conmigo mismo. Sentir la satisfacción del trabajo bien hecho. No me siento cómodo con las chapuzas ni con los parches. Me siento más cómodo hacia un sello de identidad marcado por la calidad del trabajo. Que los usuarios de los servicios en los que participo se sientan a gusto y contentos. En muchos sitios por los que he pasado lo importante era salir con lo que sea y como sea. Es una pena, aunque entiendo que haya unas fechas... pero el tiempo utilizado en un buen diseño se suele despreciar porque se considera un "gasto" en lugar de una "inversión" para la evolución de dichos servicios.
No soy nada ambicioso en cuanto a proyección, ni ambiciono ocupar "cargos". Al contrario, prefiero ocupar puestos de menor relevancia a costa de ganar en calidad de vida. La familia y los niños son importantes y requieren dedicación. No me gusta robarles tiempo a ellos como precio a pagar por ocupar cargos con mayor "responsabilidad". Como por otro lado, me sigue divirtiendo “cacharrear” y programar, aún no siento la necesidad de ocupar puestos exclusivamente de gestión.
Por otro lado, si hay una cosa que me mata es la poca claridad, la excesiva burocracia, el politiqueo de las empresas, las luchas de poder y el mal ambiente en el equipo de trabajo. Cuando eso pasa no siento ganas de seguir trabajando en ese tipo de ambientes. En ocasiones, y más en las empresas grandes, el enemigo está en casa... y eso es lo más triste.
EN QUÉ SE ME PUEDE SACAR PARTIDO
Desde luego no me considero un tecnólogo a secas. Como buen piscis, tengo una vocación artística y gusto por la estética. Lo cual hace que me interese mucho el aspecto de las aplicaciones, su facilidad de uso, la experiencia de usuario... en definitiva, valores muy aplicables al campo de la USABILIDAD. Me encanta profundizar en la psicología del cliente para tratar de hacer que se desenvuelva cómodamente por los servicios desarrollados. Y, bueno, un toque de vistosidad y diseño nunca vienen mal, ¿no?
Soy bastante bueno a la hora de modelar un problema como un conjunto de entidades y relaciones de cara al diseño en base de datos. Es decir, destacaría mi capacidad de abstracción y analítica.
Soy metódico y ordenado.
Por otro lado, soy buen comunicador (me encanta hacer teatro) y me encanta explicar cómo funcionan y son las cosas (tal vez por eso me decidí a hacer el C.A.P., pues en mí también hay una vocación de docente), quizás por el gustito que da ver que la gente entiende y comprende aquello que les explicas.
UNA BUENA OFERTA DE TRABAJO DEBERÍA SER...
Esta es la parte más difícil de definir. Supongo que en mi situación actual es complejo hacer una oferta atractiva, pues si algo bueno tiene el grupo Telefónica es asegurar una cierta estabilidad y proporcionar un conjunto de beneficios sociales importante. Por otro lado mi hipoteca bancaria me obliga a ingresar unos mínimos de nómina a cambio de darme unas buenas condiciones... (dichosas hipotecas).
En definitiva, una buena oferta debería acercarse mucho a estas ventajas de las que disfruto actualmente (más que nada para no tener la sensación de perder con el cambio).
La flexibilidad es algo que valoro mucho. Que mi trabajo me permita en un momento dado compaginarlo con mi vida familiar es algo esencial: que me permita hacer teatro, aprender inglés, dar clases de canto, recoger a mis hijos del cole y disfrutar de ellos, etc. En definitiva, que me permita hacerme sentir vivo.
Si además de esto, el trabajo es interesante, útil para las personas (nunca olvidaré la satisfacción de haber trabajado en telemedicina), el ambiente es divertido, flexible dinámico y abunda el buen rollito... pues se podría decir que entonces habría encontrado una buena oferta y probablemente, mi trabajo ideal. (Soñar siempre fue gratis)
servido por Emilio J.
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15 Diciembre 2006
De pequeño veía cómo los mayores dedicaban horas a leer las noticias del periódico. Un ritual diario que no podía faltar. A mí me gustaba ver las fotos en blanco y negro, tantas letras... y deseaba ser mayor y comprar a diario el periódico (claro que por entonces no sabía que ahora no hace falta comprarlo, hoy lo regalan a la entrada del metro).
Casi lo mismo me ocurría con los telediarios, esos extraños programas que con tanta fidelidad veían mis padres noche tras noche. A mí no me gustaban demasiado, pero sabía que tenía que ser algo que a los mayores les encantaba.
Así que esperaba que de mayor mis hijos me recordaran como yo a mis padres, noche tras noche viendo el telediario y leyendo los diarios.
Por desgracia, no dejaré ese legado a mis hijos. Y es que no sé si antes las cosas ocurrían igual que ahora (tal vez fuera peor y yo no alcanzaba a entenderlo, no lo sé). El caso es que no soporto leer los periódicos ni las noticias de la tele. No solo por la desazón de la cantidad de noticias horribles que suceden: muertes, malos tratos, injusticias, guerras, guerrillas, terrorismo, etc. (demasiada desesperanza). No es ese el mayor de los problemas. Mi "alergia" a los medios de comunicación actual es darme cuenta es que lo importante no es la información (me alegro de no ser periodista, me hubiera deprimido mucho). Lo importante, hoy en dia, es convertirse en un medio de manipulación, siendo el brazo propagandista de un partido o corriente política.
Es así. Por desgracia, todo está politizado: las homilías, los obispos, los libros de historia, el "independiente" poder judicial, los altos directivos de las empresas... y cómo no, la prensa y la televisión.
Cualquier artimaña es válida. Lo único que interesa es teñir de un color u otro ese cristal que corresponde a la pantalla, para que todo vuelva a depender del "color del cristal con que se mire".
Los medios de comunicación tienen el poder de generar y crear opinión. Por tanto, se han convertido en una herramienta imprescindible para los partidos políticos. Y ¡qué peligro!, porque en el fondo consiguen muchas veces su objetivo. Lo más triste es que todos abogan por la INDEPENDENCIA, CREDIBILIDAD, LIBERTAD... cuánto más lejos de la realidad. Cuánta falsedad e hipocresía. Cuántas mentiras. Cuánta maldad.
¿Nadie es capaz de hacer un noticiario objetivo apartando cualquier posicionamiento político para sólo ofrecer noticias y no opinión?
servido por Emilio J.
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8 Diciembre 2006
He tenido la suerte de ir a ver el musical HOY NO ME PUEDO LEVANTAR en la Gran Vía de Madrid. Es bastante complicado hablar de él puesto que su análisis se puede enfocar desde varios puntos de vista.
Como espectáculo en sí hay que decir que es algo sobresaliente. Todo un concepto de entretenimiento global que aplica a distintas facetas: canto, baile, actuación, escenografía, etc.
ASPECTOS POSITIVOS:
Uno de los mejores aciertos ha sido, sin duda, el no incorporar a ningún personaje archi-conocido del mundo de la televisión, el cine o la música con tal de enriquecer el reparto con un nombre famoso. Mi experiencia dice que en muchos casos, no es tan rentable (tal vez sí económicamente porque pueda atraer a determinado público, pero no para la calidad del espectáculo). En este caso, el reparto está bastante bien. Talentos jóvenes que no tienen ninguna reputación que jugarse salvo la enorme ilusión por un trabajo más que bien hecho. Eso es un toque de frescura, yo diría que obligatorio, para el espíritu del musical.
Aparte de esto, destacaría sobretodo:
- Una escenografía, iluminación y sonido sobresalientes, donde los efectos visuales forman también parte de las coreografías
- Números musicales extraordinariamente bien interpretados (sobretodos los de coro), una delicia para los oidos... quizá no tanto en alguna canción solista, pero en conjunto hay que dar el sobresaliente
- Un cuerpo de baile realmente entregado. Muy bien ejecutado los números, con acrobacias incluídas, derrochando energía desde el minuto 1 y así hasta casi las 4 horas de duración

ASPECTOS NEGATIVOS:
Ahora bien. También encontré cosas que no fueron tan de mi agrado. Sobretodo durante el primer acto. Y es que ese primer acto para mí eran dos obras en paralelo. Por un lado, unos diálogos pobres y un argumento vacío de acontecimientos (más de dos horas para la presentación de los personajes es excesivo). Porque si se presentara la complejidad de cada personaje sería estupendo, pero todo se limita a caracterizarlos con tópicos sin trabajar su interior. Y bien está que esos personajes sean alocadamente divertidos, pero han convertido el talento de los actores en meras marionetas para seguir un diálogo sin sentido en el que todo se limita a hacer una serie de bromas demasiado simplonas, sin ningún valor adicional salvo el hacer payasadas en lugar de escenas.
Intentar hacer humor a base de que alguien se de un golpe contra la pared o repetir hasta la saciedad el mismo juego de palabras, o las mismas expresiones resulta algo cansino. Que ocurra circunstancialmente sería hasta gracioso, pero convertir eso en el único recurso mostrado durante todo un acto resta credibilidad. ¡Una pena!.
Por otro lado, el hilo argumental no está a la altura. Por las letras de los temas, creo que hay cosas que dan para más. Y el problema es que muchas canciones están puestas de forma totalmente truculenta y artificiosa. No se ha trabajado nada bien la línea argumental. De hecho, no me parece de recibo que algunas canciones como "en tu fiesta me colé", o "no hay marcha en Nueva York", o incluso otras, simplemente sucedan bajo el único pretexto argumental de... "¿SABEIS LO QUE ME PASO EL OTRO DIA?" o "PUES YO HE ESTADO EN NUEVA YORK Y...". En definitiva, no están integradas en la línea argumental. Por tanto, si las quitáramos, la obra no perdería nada, puesto que no forman parte del argumento de base. Y eso al final, lo único que provoca es que uno tenga la sensación de estar en dos planos: unas "parodias" (por llamarlo de alguna manera) y unas canciones, sin que haya una perfecta comunión entre la obra y los números musicales y, como amante de este género, no es algo que me agrade en absoluto.
Algunos momentos como el famoso golpe de estado no se aprovecha para crear tensión, por ejemplo. Simplemente se cita para meterlo en el contexto temporal, pero eso es un poco "gratuito".
Otro punto negativo para mí, algunos efectos sonoros. ¿por qué hay que poner un sonido cuando un personaje se cae al suelo, por ejemplo? y es que, si no está perfectamente sincronizado (como era el caso), el efecto al final es una nueva resta de credibilidad.
Eso por no hablar de las veces que se usa el distorsionador de voz en algún personaje en concreto (¿que gracia tiene? ¿alguien entiende lo que está diciendo?)
VALORACION GLOBAL:
Si uno se quedara con el primer acto, tal vez se plantearía en el descanso si merece la pena seguir. Sin embargo, el segundo acto recupera la tensión, ocurren cosas... emociona, está más integrado todo. (¡BIEN!) Así que sale uno con muy buen sabor de boca.
Desde el punto de vista musical es una auténtica gozada lo bien interpretados de muchísimos números.
El público entregado con las canciones ayuda a crear un ambiente perfecto para pasar un rato muy agradable.
Tal vez todo resultaría impecable si no fuera porque ese primer acto se ha trabajado desde la COMICIDAD MAS ABSURDA en lugar de la VERACIDAD. Y este aspecto es bastante importante puesto que esto no es un simple concierto sino una obra de teatro.
En definitiva, si buscas encontrarte con una obra de teatro (con un hilo argumental y unos personajes trabjados) tal vez te pueda decepcionar. Si buscas pasarlo bien y disfrutar con un espectaculo visual extraordinario, disfrutando de muchas situaciones que te sonarán familiares de los 80 y con canciones que has cantado hace años, no te decepcionará.
servido por Emilio J.
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