Hoy No Me Puedo Levantar (el musical)
He tenido la suerte de ir a ver el musical HOY NO ME PUEDO LEVANTAR en la Gran VÃa de Madrid. Es bastante complicado hablar de él puesto que su análisis se puede enfocar desde varios puntos de vista.
Como espectáculo en sà hay que decir que es algo sobresaliente. Todo un concepto de entretenimiento global que aplica a distintas facetas: canto, baile, actuación, escenografÃa, etc.
ASPECTOS POSITIVOS:
Uno de los mejores aciertos ha sido, sin duda, el no incorporar a ningún personaje archi-conocido del mundo de la televisión, el cine o la música con tal de enriquecer el reparto con un nombre famoso. Mi experiencia dice que en muchos casos, no es tan rentable (tal vez sà económicamente porque pueda atraer a determinado público, pero no para la calidad del espectáculo). En este caso, el reparto está bastante bien. Talentos jóvenes que no tienen ninguna reputación que jugarse salvo la enorme ilusión por un trabajo más que bien hecho. Eso es un toque de frescura, yo dirÃa que obligatorio, para el espÃritu del musical.
Aparte de esto, destacarÃa sobretodo:
- Una escenografÃa, iluminación y sonido sobresalientes, donde los efectos visuales forman también parte de las coreografÃas
- Números musicales extraordinariamente bien interpretados (sobretodos los de coro), una delicia para los oidos... quizá no tanto en alguna canción solista, pero en conjunto hay que dar el sobresaliente
- Un cuerpo de baile realmente entregado. Muy bien ejecutado los números, con acrobacias incluÃdas, derrochando energÃa desde el minuto 1 y asà hasta casi las 4 horas de duración

ASPECTOS NEGATIVOS:
Ahora bien. También encontré cosas que no fueron tan de mi agrado. Sobretodo durante el primer acto. Y es que ese primer acto para mà eran dos obras en paralelo. Por un lado, unos diálogos pobres y un argumento vacÃo de acontecimientos (más de dos horas para la presentación de los personajes es excesivo). Porque si se presentara la complejidad de cada personaje serÃa estupendo, pero todo se limita a caracterizarlos con tópicos sin trabajar su interior. Y bien está que esos personajes sean alocadamente divertidos, pero han convertido el talento de los actores en meras marionetas para seguir un diálogo sin sentido en el que todo se limita a hacer una serie de bromas demasiado simplonas, sin ningún valor adicional salvo el hacer payasadas en lugar de escenas.
Intentar hacer humor a base de que alguien se de un golpe contra la pared o repetir hasta la saciedad el mismo juego de palabras, o las mismas expresiones resulta algo cansino. Que ocurra circunstancialmente serÃa hasta gracioso, pero convertir eso en el único recurso mostrado durante todo un acto resta credibilidad. ¡Una pena!.
Por otro lado, el hilo argumental no está a la altura. Por las letras de los temas, creo que hay cosas que dan para más. Y el problema es que muchas canciones están puestas de forma totalmente truculenta y artificiosa. No se ha trabajado nada bien la lÃnea argumental. De hecho, no me parece de recibo que algunas canciones como "en tu fiesta me colé", o "no hay marcha en Nueva York", o incluso otras, simplemente sucedan bajo el único pretexto argumental de... "¿SABEIS LO QUE ME PASO EL OTRO DIA?" o "PUES YO HE ESTADO EN NUEVA YORK Y...". En definitiva, no están integradas en la lÃnea argumental. Por tanto, si las quitáramos, la obra no perderÃa nada, puesto que no forman parte del argumento de base. Y eso al final, lo único que provoca es que uno tenga la sensación de estar en dos planos: unas "parodias" (por llamarlo de alguna manera) y unas canciones, sin que haya una perfecta comunión entre la obra y los números musicales y, como amante de este género, no es algo que me agrade en absoluto.
Algunos momentos como el famoso golpe de estado no se aprovecha para crear tensión, por ejemplo. Simplemente se cita para meterlo en el contexto temporal, pero eso es un poco "gratuito".
Otro punto negativo para mÃ, algunos efectos sonoros. ¿por qué hay que poner un sonido cuando un personaje se cae al suelo, por ejemplo? y es que, si no está perfectamente sincronizado (como era el caso), el efecto al final es una nueva resta de credibilidad.
Eso por no hablar de las veces que se usa el distorsionador de voz en algún personaje en concreto (¿que gracia tiene? ¿alguien entiende lo que está diciendo?)
VALORACION GLOBAL:
Si uno se quedara con el primer acto, tal vez se plantearÃa en el descanso si merece la pena seguir. Sin embargo, el segundo acto recupera la tensión, ocurren cosas... emociona, está más integrado todo. (¡BIEN!) Asà que sale uno con muy buen sabor de boca.
Desde el punto de vista musical es una auténtica gozada lo bien interpretados de muchÃsimos números.
El público entregado con las canciones ayuda a crear un ambiente perfecto para pasar un rato muy agradable.
Tal vez todo resultarÃa impecable si no fuera porque ese primer acto se ha trabajado desde la COMICIDAD MAS ABSURDA en lugar de la VERACIDAD. Y este aspecto es bastante importante puesto que esto no es un simple concierto sino una obra de teatro.
En definitiva, si buscas encontrarte con una obra de teatro (con un hilo argumental y unos personajes trabjados) tal vez te pueda decepcionar. Si buscas pasarlo bien y disfrutar con un espectaculo visual extraordinario, disfrutando de muchas situaciones que te sonarán familiares de los 80 y con canciones que has cantado hace años, no te decepcionará.

camila dijo
SI ALGUIEN SABE EL NOMBRE DEL PERSONAJE QUE HACE AHORA DE MARIO EN 2006 QUE ME LO DIGA PORFASSSS BESOS
22 Diciembre 2006 | 10:19 PM