medios: ¡muerte a la información! ¡viva la manipulación!
De pequeño veía cómo los mayores dedicaban horas a leer las noticias del periódico. Un ritual diario que no podía faltar. A mí me gustaba ver las fotos en blanco y negro, tantas letras... y deseaba ser mayor y comprar a diario el periódico (claro que por entonces no sabía que ahora no hace falta comprarlo, hoy lo regalan a la entrada del metro).
Casi lo mismo me ocurría con los telediarios, esos extraños programas que con tanta fidelidad veían mis padres noche tras noche. A mí no me gustaban demasiado, pero sabía que tenía que ser algo que a los mayores les encantaba.
Así que esperaba que de mayor mis hijos me recordaran como yo a mis padres, noche tras noche viendo el telediario y leyendo los diarios.
Por desgracia, no dejaré ese legado a mis hijos. Y es que no sé si antes las cosas ocurrían igual que ahora (tal vez fuera peor y yo no alcanzaba a entenderlo, no lo sé). El caso es que no soporto leer los periódicos ni las noticias de la tele. No solo por la desazón de la cantidad de noticias horribles que suceden: muertes, malos tratos, injusticias, guerras, guerrillas, terrorismo, etc. (demasiada desesperanza). No es ese el mayor de los problemas. Mi "alergia" a los medios de comunicación actual es darme cuenta es que lo importante no es la información (me alegro de no ser periodista, me hubiera deprimido mucho). Lo importante, hoy en dia, es convertirse en un medio de manipulación, siendo el brazo propagandista de un partido o corriente política.
Es así. Por desgracia, todo está politizado: las homilías, los obispos, los libros de historia, el "independiente" poder judicial, los altos directivos de las empresas... y cómo no, la prensa y la televisión.
Cualquier artimaña es válida. Lo único que interesa es teñir de un color u otro ese cristal que corresponde a la pantalla, para que todo vuelva a depender del "color del cristal con que se mire".
Los medios de comunicación tienen el poder de generar y crear opinión. Por tanto, se han convertido en una herramienta imprescindible para los partidos políticos. Y ¡qué peligro!, porque en el fondo consiguen muchas veces su objetivo. Lo más triste es que todos abogan por la INDEPENDENCIA, CREDIBILIDAD, LIBERTAD... cuánto más lejos de la realidad. Cuánta falsedad e hipocresía. Cuántas mentiras. Cuánta maldad.
¿Nadie es capaz de hacer un noticiario objetivo apartando cualquier posicionamiento político para sólo ofrecer noticias y no opinión?
