LOS PRODUCTORES (musical)
Estuve viendo el musical de Los Productores el domingo 4 de marzo. ¡Un buen regalito de cumpleaños!. El argumento es muy sencillo, sin ninguna complicación ni sorpresa o giro inesperado.

Como toda gran producción "franquicia" de su hermano mayor en Broadway, todos los decorados, puesta en escena, etc. están muy, muy cuidados y ello también contribuye a una grata percepción de los espectadores.
La partitura es buena y está excelentemente bien orquestada, en un estilo de un Broadway más clásico. Música de salón para una comedia blanca y en clave de humor. Números de baile, claqué, etc.
Cabe destacar especialmente a todo el reparto... sobretodo los secundarios.
Sin embargo, no salí con la sensación de haber visto el mejor musical, ni con un aire de euforia. Y es que, como en casi todos espectáculos concebidos en la Gran Vía, nos encontramos con dos problemas fundamentales:
- el reclamo de utilizar un cartel de renombre para atraer público (Santiago Segura -"torrente"- y José Mota -cruz y raya-).
- el enfoque en clave de humor a base de buscar los clichés, personajes caricaturas y "gags" facilones.
Sobre lo primero, hay que decir que dentro de lo malo, me esperaba peor a los protagonistas... pero, lo decepcionante, es que creo que ellos tienen asumido que su rol en el reparto es convertirse en "cómicos", buscando a veces la "payasada" en lugar de luchar por la CREDIBILIDAD de sus personajes. Y es que, en los momentos en los que se lo proponen, están muy bien. Pero cuando les ves haciendo el tonto, como si estuvieras en mitad de un sketch en lugar de en una obra de teatro, te sientes un poco desconcertado: te sacan (de repente parece que estás viendo un sketch de Cruz y Raya). Pero, ¿qué personaje se comportaría así? ...de pronto dejas de ver al personaje para ver sólo al cómico intentado FORZAR LA RISA... es como si tuvieran la obligación de ofrecer al público los mismos giros que estamos acostumbrados a verles en otros trabajos,y no de hacer de sus personajes unas personas "normales" en vez de "caricaturas" (como un "Jerry Lewis" o un "Jim Carrey", por ejemplo). Y el problema es que no siempre son caricaturas. Por eso te da rabia, porque piensas que sí que podrían haberte ofrecido otra actuación y que el fallo es el planteamiento y no la capacidad actoral.
Sobre el enfoque, en parte tiene la culpa el argumento de la obra. Sin querer ser pretencioso, resulta que no hay ninguna TENSION ARGUMENTAL. Y eso es algo que uno se podría plantear en otros montajes, pero al menos, en Mamma Mía u Hoy No Me Puedo Levantar (por poner algunos ejemplos), la ENERGIA que te transmiten al menos es capaz de emocionarte y eso puede compensar cualquier otra posible carencia. En Los Productores, esto no es así... no llegas a emocionarte, puesto que no hay tensión. No hay dramatismo posible... no te puedes identificar con ningún personaje. Entonces, así, no puedes engancharte a la historia. La DISTANCIA entre el espectador y el espectáculo es mayor... las emociones no fluyen. Me pasó algo parecido cuando fui a ver My Fair Lady (muy correcta, entretenida... pero un tanto insulsa). Este es el gran pero de esta obra.
Por cierto, hablando del argumento, en todo el desenlace: cárcel, juicio, show business... mucho paralelismo con CHICAGO, ¿no?
En fin.
No se puede decir que no recomiende esta obra. Creo que está bien. Entretiene y es correcta. Puedes deleitarte con las voces, la música, las coreografías, los estupendos decorados, iluminación y la escenografía... y quedarte en eso (y la obra habrá cumplido tus expectativas)
Ahora bien, demasiada forma y poco contenido, en cualquier caso, hace que si buscas algo más, te pueda dejar un poquito frío y pensarás que, tampoco te lamentarías si te la hubieras perdido.
